
Diagnóstico primero. Tratamiento después.
Ningún trabajo comienza sin conocer el estado real del piso. El material dicta el proceso; el proceso dicta los productos.


Integridad superficial antes de todo
Evaluamos porosidad, humedad, nivel de desgaste y adherencia del acabado existente. Sin ese mapa, cualquier tratamiento es una suposición.
La química del microcemento no es la del porcelanato. La madera tiene su propia lectura de humedad. Cada diagnóstico es específico al material.


Productos dictados por el material
Seleccionamos selladores, pulidores y protectores según la composición química de cada superficie. No existe un producto universal en nuestro proceso.
Aplicación por etapas con tiempos de curado respetados. La durabilidad del resultado depende de lo que no se apresuró.



El cliente ve el trabajo, no solo el resultado
Registramos cada etapa: estado inicial, aplicación, tiempos de curado y condición final. Esa documentación queda en manos del cliente.
Un diagnóstico sin costo inicial. Treinta minutos en su espacio para conocer exactamente qué necesita su piso.
